La verdad detrás de ‘Miénteme’

La verdad detrás de ‘Miénteme’

El comienzo

Fue una idea del exitoso productor Brian Grazer, no mía. Buscando información sobre él en internet, aprendí que Brian había producido “A Beautiful Mind” y muchos otros éxitos de taquilla. Uno de sus asistentes llamó pidiendo una reunión para discutir la creación de una serie de televisión basada en mi investigación. ¿Volaría usted a Los Ángeles (a costa de Brian) para charlar sobre ello, él preguntó? Le dije a su asistente que los aviones volaban en ambos sentidos; Si vinieran aquí, estaría encantado de investigarlo más allá y si no tuviera que viajar no les cobraría por la primera hora de mi tiempo. No cedió; Pasaron los meses. Entonces, cuando tuve que estar en Los Ángeles para encontrarme con algunos amigos que viven allí por otro asunto, le hice saber a la ayudante que tenía disponibilidad para reunirme.

 

‘Lie to Me’ según mis condiciones

Antes de estar completamente sentado en la oficina de Brian en Beverly Hills, le dije que no estaba interesado en una serie de televisión basada en mi trabajo. David Nivens, quien se había convertido en el productor de la serie de televisión, expuso que iban a hacer la serie, con o sin mí. Debido a mis escritos y entrevistas anteriores en televisión, mi cooperación no era esencial. Sin embargo, si cooperaba, Nivens explicó, yo podría controlar de alguna manera lo que creasen, me pagarían por mi tiempo, podría revisar cada guión antes de que se rodase y hacer sugerencias (sobre lo cual después aprendí que no tenían que seguirlas) y podría decidir si algún tema se sacaba del guión. Les dije que no podían usar nada sobre mis reuniones con el Dalai Lama, y ​​estuvieron de acuerdo en eso.

También dije que el actor que fuese a interpretar al científico que estaba investigando el engaño (yo) no podía ser americano, judío, casado, tener hijos o una personalidad similar a la mía. Pensé que estas restricciones me darían cierta intimidad, ya que él no sería muy parecido a mí. Tim Roth se ajustó a mis requisitos y fue reclutado para hacer el papel del Dr. Lightman, el investigador del engaño. Conocí a Sam Baum, un joven escritor quien iba a supervisar el equipo de escritores que se contrataron, y leí uno de sus relatos. Me gustó Sam, y encontré impresionante su ejemplar. Durante el año siguiente debía bajar al estudio de cine en Los Ángeles casi todas las semanas, respondiendo a muchas preguntas de los escritores, y a veces entrenando a los actores sobre cómo hacer una expresión facial particular. Fue muy divertido, pero demasiado exigente, dado mis otros compromisos, por lo que invité a mi ex estudiante, Erika Rosenberg, para compartir parte del trabajo.

 

Entre bastidores

Los productores me mostraban los guiones unos días antes de fueran rodados, pero a veces mantenían en el guión ideas que les decía que no tenían bases científicas o eran contradictorias según la ciencia. Su argumento: “Es tan útil para la historia que no podemos sacarla”. Para lidiar con mis quejas, accedieron a publicar en su web un blog semanal que escribí titulado, “La verdad sobre ´Miénteme´ – separando los hechos de la ficción”. Abrí el blog con la precaución de que, ya que sólo había unos cincuenta minutos para cada programa, los problemas tenían que resolverse más rápidamente de lo que yo era capaz de hacer en la vida real y con más certeza de la que yo normalmente tenía. A pesar de mi advertencia, me preocupaba que los espectadores del programa, cuando más tarde se sentaran delante de un jurado, creyeran equivocadamente que podían darse cuenta de si un criminal sospechoso estaba mintiendo. El precio pagado, desafortunadamente, por poner a un mentiroso en el punto de mira del público estadounidense.

En los tres años que duró el espectáculo, se emitieron 48 episodios, con el primero el 21 de enero de 2009. La serie ganó un premio People’s Choice por el drama de crimen favorito en televisión en 2011. Fue emitido en muchos países; Aún hoy me hacen preguntas cuando se emite en algún lugar del mundo.

Todo fue como la seda, excepto el tratar con ciertos miembros del reparto. Hubo algunos que tuvieron problemas para memorizar sus papeles, lo que era una necesidad porque la producción de TV rueda cada escena varias veces desde diferentes ángulos, uniéndolos más tarde. Finalmente, Tim Roth estaba cada vez más insatisfecho sobre el hecho de tener que hablar sobre ciencia, a pesar de estar haciendo el papel de un científico. La investigación de mercado había demostrado que la popularidad de la serie (y fue un éxito) fue en parte, al menos, debido a lo que los espectadores dijeron que aprendieron viéndola.

Al final, los productores no tuvieron otra opción, que entrar a hurtadillas tanto como pudieron antes de que Tim se negara a hacer más. Las calificaciones bajaron junto con la cantidad de ciencia en cada programa. En la investigación de mercado realizada para averiguar por qué, los espectadores se quejaban de que ya no estaban aprendiendo nada sobre la mentira. Realmente no me importaba, ya que tras el primer año el programa había logrado lo que buscaba: atraer la atención del público sobre los asuntos relacionados con la mentira y las personas que mienten.

 

La vida después de ‘Miénteme’

En mi blog semanal (“La verdad sobre ´Miénteme´”), invité a la gente a visitar mi web y suscribirse a un boletín gratuito, que con el tiempo llegó a 140.000 suscriptores. A través de la publicidad que obtuve por ´Miénteme´, conocí a Ariana Huffington, quien me ofreció una nombrada plataforma en su Huffington Post. Sigo publicando en esa plataforma fragmentos que escribo alrededor de dos veces al mes y también los envío por email a los suscriptores del boletín de noticias. Me resisto a la tentación de dar mi opinión sobre acontecimientos actuales, tratando de comentar únicamente aquellos asuntos que pertenecen directamente a mis áreas de especialización.

Después del tan exitoso primer año de ´Miénteme´, el escritor /productor ejecutivo/guionista principal, Sam Baum, renunció atendiendo a las quejas de su prometida que nunca le veía. (Se casaron y ahora tienen dos hijos.) Una vez Sam se fue, Grazer incorporó un nuevo equipo de escritores, que habían sido exitosos escribiendo sobre el crimen en Chicago. No sabían nada sobre mi trabajo y no parecían querer saber. Tuve poco contacto con ellos y me retiré de la participación en el programa, a no ser que fuera por obligación. Rara vez la tenía.

Uno de los beneficios personales perdurables del programa fue aprender acerca de Arnold Palmers, una bebida que mezcla té helado con limonada. Era la favorita de los ejecutivos de Hollywood con los que comía en su comedor exclusivo para funcionarios. Sigue siendo mi bebida favorita.

El Dr. Paul Ekman es un famoso psicólogo y co-descubridor de las micro expresiones. Fue nombrado una de las 100 personas más influyentes en el mundo por la revista TIME en 2009. Ha trabajado con muchas agencias gubernamentales, nacionales y extranjeras. Dr. Ekman ha recopilado más de 40 años de investigación propia para crear herramientas exhaustivas de formación para leer las emociones ocultas de los que te rodean. Para obtener más información sobre el programa de éxito ´Miénteme´, así como ver vídeos y descripciones de episodios detrás de cámaras, visita www.lietome.com.

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