Valores, nuestra mejor inversión - Curso Coaching Madrid

Valores, nuestra mejor inversión

El inicio de la primavera puede marcar un punto de inflexión en la rutina cotidiana puesto que el inicio de una nueva etapa es un momento propicio para reflexionar posibles cambios que pueden sumar bienestar emocional. La prisa y la presión por los resultados marcan un enorme peso emocional para aquellas personas que sufren estrés y ansiedad. Todo ser humano debe cuidar de su salud emocional a través de gestos sencillos como buscar la paz interior. ¿Cómo relajarte? 1. Organiza una excursión durante el fin de semana a un destino cercano a tu casa y anímate a realizar el trayecto en bicicleta. Es positivo tener un plan B para que, en caso de que haga mal tiempo y no puedas realizar esta escapada, disfrutes igualmente de un sábado estupendo. Por ejemplo, puedes echar un vistazo a la cartelera de cine para elegir una película. 2. No hay nada como iniciar la jornada como un desayuno saludable y disfrutar del mismo con tranquilidad. Puedes poner el despertador diez minutos antes de lo habitual para ganarle la batalla al reloj desde el inicio del día. 3. Un abrazo es una demostración de cariño que resulta de los más relajante ya que aporta autoestima. Además, ayuda a reducir posibles bloqueos emocionales. 4. Encontrar espacio para la pereza de no hacer absolutamente nada en ciertos momentos también es un medio de relajación esencial en una sociedad en la que la presión por el resultado lleva a muchas personas a confundir la felicidad con la ocupación constante. 5. Evita interrupciones en aquellos momentos en los que quieres estar a solas contigo mismo o te apetece charlar con otra persona. Las interrupciones dificultan la atención y la concentración. 6. Evita la tendencia de hacer más de una cosa a la vez. Comienza una tarea tras otra. No irás más despacio puesto que lo que importa es tener una buena organización pero además, te sentirás mejor.
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Autor: Santiago Scheele

¿Qué es un valor? Etimológicamente hablando proviene del latín valere, que significa “ser fuerte”. Un valor es lo que es importante para nosotros, que relacionándolo con su origen latino, diríamos que es lo que nos hace fuertes, el material del que está construida nuestra fortaleza interna.

Cada uno de nosotros tiene un sistema de valores propio de lo que es importante para él. Priorizamos estos valores de una forma determinada, y esto tiene un impacto directo sobre nuestros comportamientos, es decir, un valor produce los comportamientos específicos de dicho valor.

¿Producirá el mismo comportamiento el valor disciplina que el valor comodidad? Si mi valor es disciplina, levantarme todas las mañanas antes para meditar, si bien requiere de un esfuerzo, tiene sentido para mí. En cambio, si es más importante el valor comodidad, es probable que prefiera quedarme a disfrutar del calor de mi cama durante más tiempo.

“La felicidad se encuentra a lo largo del camino, no al final de la carretera. La gente olvida pronto de los records. Lo que recuerda es la forma en que trabajaste, el aplomo que tuviste, la clase que mostraste”. Sheryl Johnson

Los valores se demuestran con el comportamiento, es más, estoy seguro que de manera intuitiva seríamos capaces de extraer, tan solo a través de la observación, varios valores de nuestros familiares más cercanos, de personajes que admiramos o incluso los predominantes de una sociedad.

Las creencias, nuestros valores en acción

Humanos-derechosPor otro lado, los valores están íntimamente conectados con las creencias, que son, en palabras de Ortega y Gasset: “La base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece. Porque ellas nos ponen delante lo que para nosotros es la realidad misma… En ellas vivimos, nos movemos y somos”. El puente entre los valores, configuraciones más abstractas, y nuestros comportamientos son las creencias.

Dicho de otro modo, si nuestro valor es “disciplina”, para que este valor se manifieste a través de comportamientos específicos, es necesario que tengamos una definición propia de lo que es para nosotros la disciplina. Por consiguiente, para que pueda ser incorporado en nuestras acciones tendremos que trabajar:

1)    Su definición: ¿qué es? Lo que la disciplina es para nosotros. Para mí la disciplina es mi capacidad para cumplir con mis compromisos personales.

En este video podermos encontrar un ejemplo claro de definición del valor éxito del filósofo Alain de Botton:

Alain de Botton, una filosofía del éxito más amable.

2)    Las pruebas: ¿cómo sabemos que está ahí? Cuando me esfuerzo por hacer algo que me he propuesto venciendo las iniciales resistencias: pereza, vagancia, cansancio, etc.

3)    Sus causas y consecuencias: ¿qué lo provoca? ¿a dónde nos conduce? Mis ganas de aprender me llevan a ser disciplinado. La disciplina me lleva a sentirme bien conmigo mismo, aumenta mi autoestima y mi satisfacción personal.

En otras entradas seguiremos trabajando con los valores; hasta aquí podemos decir que conocer nuestros valores básicos nos ayudará a:

  • Satisfacer nuestras necesidades, y por lo tanto a alcanzar nuestro éxito.
  • Comportarnos según nuestros valores y establecernos objetivos congruentes con ellos nos permitirá sentirnos vivos.
  • Con respecto a nuestra relación con otras personas, conocer sus valores, lo que le importa, lo que le hace reaccionar, aquello que le mueve, nos permitirá mejorar nuestra sintonía, crear y afianzar relaciones de complicidad

Amar-el-caminoTodos queremos alcanzar nuestras metas porque son importantes para nosotros, todo objetivo está generado por uno o varios valores. Cada cosa que deseamos en el mundo material es la expresión de un valor que queremos satisfacer. Sin embargo, el camino está lleno de obstáculos y uno de los mayores es olvidar por qué iniciamos el viaje al centrarnos demasiado en el destino.

 La imagen es cortesía de Diseño Social